¿Qué busca Estados Unidos con la Asociación de Libre Comercio de las Américas (ALCA)?
Guillermo García Ponce
20 de marzo 2003
Por supuesto, aumentar sus exportaciones a los países de América Latina sin barreras ni fronteras. Un mercado de 600 millones de consumidores. Bocado suculento y apetitoso.El año pasado el déficit comercial de Estados Unidos fue de 390.000 millones de dólares. Es decir, Estados Unidos compra en el exterior más de lo que exporta. El ALCA podría permitirle corregir esta deformación en su economía si los países de América Latina abren sus mercados generosa y liberalmente.
Por supuesto, para lograr que una torrentera de mercancías made in USA cubra a América Latina será indispensable la más implacable dictadura del mercado.
Estados Unidos busca una arrolladora implantación de sus factorías y empresas filiales en todos los países de América Latina.
Tampoco podría lograrlo sin el rigor de las leyes del "libre comercio".
El ALCA representa la defensa de los intereses de Estados Unidos en América Latina ante la expansión de sus rivales: las dos grandes potencias, la Unión Económica Europea y la Asociación Económica de los Estados de Asia.
No escapará al lector que el ALCA implica otras consideraciones estratégicas que, por obvias, no requieren abundar en explicaciones políticas y militares.
América Latina, ¿qué puede esperar del ALCA? Los profundos contrastes entre las dos economías significan que Estados Unidos terminaría por aplastar totalmente a nuestros países, como un elefante sobre una madriguera de conejos.
Basta mirar a México y los resultados del Nafta, (el ALCA aplicado a Canadá y México). En los años 60, México creció un promedio de 6,6% anual, ahora bajó al 3.1%. La deuda externa subió de 82.000 millones de dólares a 163.200 millones de dólares. La pobreza, que en 1984 abarcaba 11 millones de personas, creció a 54 millones. El 92% de las exportaciones provienen ahora de filiales del capital norteamericano cuando antes correspondían a empresas mexicanas.
El Nafta acabó con los productores de textiles, papas, arroz, entre otros. Las importaciones de alimentos pasaron de 790 millones de dólares a 8.204 millones de dólares. Un retrato del desplazamiento y la ruina de los agricultores y criadores mexicanos.
El ALCA es la alegría de la burguesía comercial importadora, pero la ruina de los industriales, de las medianas y pequeñas empresas, de los agricultores y productores del campo. Las concepciones neoliberales, impuestas por el ALCA, significarán que la Salud, Educación, Seguridad Social y Deportes, pasarán a ser mercancías libradas al juego inclemente de las leyes del mercado. Los pobres quedarán excluidos. El ALCA es como ir hacia el patíbulo. No es retórica sino la pura realidad.